Fútbol

A continuación usted podrá ver todos los artículos sobre fútbol en la web

Una manifestación, hashtags, niños llorando, la llamada del Presidente, la carta de una profesora, los paneles del tráfico o del transporte, una estatua en Buenos Aires, el mensaje de Lionel Richie, entre otros. Diferentes métodos unidos para crear una campaña que desea impulsar la vuelta de Leo Messi a la selección.

vez-debut-Hungria-agosto-Reuters_CLAIMA20150620_0058_28

www.clarin.com

Si nos remontamos en el tiempo… Tras su protagonismo en el Mundial Sub20, en el que fueron campeones, Messi debutó con la Absoluta de Argentina el 17 de Agosto de 2005. Los inicios fueron amargos en ese partido contra Hungría, en el que su debut fue tan corto que duró menos de un minuto debido a una expulsión. En la primera jugada en la que tocó el balón, el árbitro interpretó una agresión de Leo hacia Vanczák en un forcejeo con el cual buscaba desprenderse de la marca. Una acción arbitral demasiado severa e inafortunada que empañó aquella primera vez.

Los recuerdos de aquellos comienzos de Leo también aluden a su primera asistencia a Riquelme o su primer gol ante Croacia.

Al ser conovocado en el Mundial de 2006, Leo se convertía en el jugador más joven en participar en dicha competición.

Con participación en tres Mundiales, con eliminación en cuartos en 2006 y 2008, y logrando el subcampeonato en 2014. Cuatro Copa América, en las que terminaron subcampeones en todas menos en la de 2011, no logrando el pase a semis. Y unos Juegos Olímpicos, en Pekin 2008, dónde conseguiría la medalla de oro.

Recientemente, con el récord de máximo goleador de la selección, superando a Batistuta, con 55 tantos.

Una trayectoria acompañada por la comparativa y la presión de ser el sucesor de Maradona. Con el tiempo, apodándole también en muchas ocasiones como D10S, en consecuencia de ese mismo dorsal, de la coincidencia de clubes a los que han pertenecido y del protagonismo que adopta su juego.

Pero Messi no es como Maradona. Y quizás por ello, el Pibe de Oro metió la pata con los micrófonos abiertos con la perla de que Leo no tiene personalidad para ser líder. Cuando el líder no es solamente una cuestión de carácter propio, sino un saber hacer para que tu manada brille.

messimaradona

www.lavozdelbarcelona.com

Son dos genios del balón con una identidad totalmente distinta. Son dos épocas diversas, un fútbol diferente, con otros jugadores.

Diego es como un primer amor. Muchos dicen que ese es el que nunca se olvida. Y eso es lo que siente el que le compara. Está aferrado a ese pasado, al joven noviazgo. Ese Mundial tan inolvidable, que es el listón que cualquiera que venga, deberá superar.

Otros, que también nos hemos enamorado, pensamos que el tiempo nos acaba poniendo delante al verdadero amor. Y que el primero fue eso, tan sólo el primero y ni mucho menos el último ni el mejor.

Las olimpiadas en el fútbol no alcanzan el verdadero peso que conlleva una medalla.

La hinchada argentina, fanática y pasional sin límites, se desvive por los Mundiales y la Copa de su continente. Cuando hay partido, el país se para. Todo se mueve alrededor del evento. Los cuatro subcampeonatos de Mundial y Copa América saben a poco. No existe conformismo con un segundo lugar en mentes en las que sólo vale ganar. El resto nunca es suficiente.

Y de esa obstinación nace una crítica constante, que hacia Leo Messi, ha sido demasiado dura y cruel. Que no ha valorado su palmarés ni la dificultad de conseguir un título y cuánto hay que pelearlo. Que ha sido perseguido por esa comparativa con el Pelusa y obligado a ser una estrella tan brillante como lo es en el FCBarcelona.

Tenía sólo nueve años cuando ese médico le rompía el silencio hablando de fútbol y le prometió que sería más alto que Maradona. Todos los que le criticaron no apreciaron la valentía de ese niño que se inyectaba agujas a si mismo por perseguir un sueño, que hizo las maletas para irse lejos, y lograrlo.

Osaron mencionar que es un cobarde y un “cagón”. Y gritarle tantas veces “pecho frío”. Curiosamente, esa expresión que nació dirigida a los hinchas y que se ha trasladado al terreno de juego. El hincha, que hoy derrocha pasión por su equipo, y que a la misma vez no alienta, no empuja al equipo. Juzga sin benevolencia, reprocha y señala con el dedo.

No sienten la honra de tener a Leo y cuestionan su amor por la camiseta. Olvidan que rechazó la selección española, la del país de su club. Aquél que le ayudó y apostó por ese talento innato.

Él esperó su turno para cumplir el sueño de vestirse con la albiceleste y representar a su país, a sus raíces y orígenes.

Él, tan modesto y tímido. Busca pasar desapercibido y restar protagonismo a todo lo que hace pero cuando eres una estrella de tal calibre, cuando tienes cinco balones de oro en el bolsillo, resulta ser un imposible.

Del mismo modo, el penalti fallado por Messi en la final de la Copa América captó la atención del planeta. Todos los focos alumbraron esa incredulidad de ver el balón por las nubes. La rabia de ese momento tan doloroso, en el que saber que muchos otros grandes también fallaron, incluido Maradona, no es un consuelo. La frustración por no conseguirlo, una vez más.1466977603_402810_1467036719_noticia_fotograma

¡Qué difícil es lanzar desde los once metros en una final! Por mucha experiencia, los nervios te acompañan en los pasos hacia el punto de penal. El mundo está en silencio, pendiente. Y de ello depende poder ser campeón. Es una milésima de segundo, ese impacto de la bota que golpea el balón. La pelota tiene esa potestad de poder poner en pie a un país entero.

Un 10 está obligado a chutar, tenga el día o no. ¡Qué dirían de él si no lo hiciera!

Argentina perdió la Copa, pero perdió mucho más con las palabras de Leo. Con esas palabras heridas, llenas de resentimiento, anunciando un adiós con la absoluta.

Algo que no debería haber ocurrido con un jugador que a ojos de tantos, es el mejor del mundo, y que con 29, todavía tiene años para capitanear a su selección.

Leo lleva años saliendo a flote y naufragando en esa relación tóxica de amor-odio.

Por suerte no son todos y tampoco tantos. Sólo algunos pero que, como dijo su mujer Antonella, pesan.

Duele no ver reconocido el compromiso y el trabajo.

46843237.cached

www.depor.com

Los hinchas verdaderos son los que llevan en volandas a sus jugadores. Y todos ellos salieron a la palestra, acompañados de todos aquellos que valoran a alguien cuando ya se fue. Sea como sea, una gran marea empeñada en su vuelta y que seguro, ha logrado tocar su corazón.

Y aunque varias fuentes señalan que Leo volverá tras los amistosos, es el momento de reflexionar. De guardar respeto, de recapacitar. De hacer hincapié de que todo aficionado al fútbol, si deja a un lado rivalidades o fanatismos, sabe de la excelencia del argentino. De sentir que tener a Leo en la selección no puede ser otra cosa que un gran orgullo.

Un punto de inflexión para que el retorno de Leo abra un nuevo camino en el cual logre lo que tanto anhela: sentirse querido. Y no puede ser tan difícil cuando amar a Messi es tan sencillo.

Vuelve Lio, Rúsia te está esperando. Y todos nosotros, también.

Generalmente es complicado comparar jugadores. Cada uno tiene sus particularidades, que definirán sus características y lo que puede aportar a un equipo. No obstante, hay jugadores que se trabajan la temporada con tal efectividad que destacan por encima de otros. Y así, ha sucedido con Luis.

Ésta ha sido su Liga, en la que ha estado decisivo. Ha logrado romper ese binomio que venía precedido durante estos últimos seis años.

Es curioso que antes fuera también un uruguayo el que consiguiera el pichichi, Forlán.

De este modo, los titulares sobre el máximo goleador de la competición no han focalizado ni a Messi ni a Cristiano.

www.fcbarcelona.cat

www.fcbarcelona.cat

Lo ha hecho con una cifra de cuarenta goles, de los cuales sólo tres son desde los once metros que marca la pena máxima.

Esa cifra también le ha hecho alcanzar la Bota de Oro, premio que ya compartió con Cristiano recientemente, cuando representaba la delantera goleadora de los Reds, que estuvieron a punto de levantar la Premier League tras veinticuatro años.

Las estadísticas en Liga le describen además con 125 disparos, 16 asistencias y 677 pases ejecutados correctamente.

Quién iba a decirle que, tras el amargo episodio que enmarcó el mordisco a Chiellini, iba a vivir temporadas tan gloriosas, y ésta, con un papel tan protagonista.

Y me alegra. Porque debo reconocer que por aquel entonces quizás esa imagen suya no encajaba demasiado con los valores que predica el club azulgrana. Se equivocó, y mucho. Esa actitud, y alguna más que se dio en la Premier, le castigó colocándole un disfraz que dejaba en segundo plano el gran jugador que es.

www.thesun.co.uk

www.thesun.co.uk

La penitencia por el suceso del Mundial fue dura, quizás demasiado rigurosa. Tal vez la normativa de la sanción, que regulaba lo que se le permitía y lo que no, se excedió notablemente dejándole tan apartado.

Por suerte, no se desvaneció. Vino a la Liga a triunfar. Su fortaleza mantuvo intacto su espíritu y sus capacidades para volver a emplearlas en el campo.

Sí, una segunda oportunidad. Probablemente el tiempo, el arrepentimiento, sus apoyos y la felicidad de lo que está viviendo, le han ayudado a saber gestionar esa pasión e impulsos que le acompañan en cada contacto con el balón.

Al fin y al cabo, ese entusiasmo acelerado y a veces, incontrolable, forma parte de ese ímpetu por la consecución de logros.

Tiene que ver con esa esencia de luchador. Con esa anticipación y su inagotable insistencia desde el minuto uno hasta el último, independientemente del marcador. Siempre quiere más, nunca es suficiente ni baja los brazos. Pendiente con su mirada de como sube el balón por la banda para llegar en carrera, desmarcándose continuamente, frecuentando la zona del área pequeña, para empujarlo si la oportunidad decide presentarse.

Tiene que ver con su entrega. Con esa historia que relata el querer de dos adolescentes que se separan forzosamente. Suárez no buscaba ser un delantero mediático. Tan sólo se prometió que conseguiría jugar en Europa para estar cerca de Sofía, su gran pilar y su gran amor.

Esa dedicación tan personal que también trasciende en el terreno de juego, con tanta intensidad y persistencia.

www.fcbarcelona.cat

www.fcbarcelona.cat

Con una movilidad que engrandece el perímetro. El máximo aliado de asistentes, y el mayor hartazgo para quien le cubre y le persigue.

Una gran lista de virtudes que hacen honor a su presente, el que le detalla a día de hoy como el mejor nueve. Un respiro para el equipo azulgrana que, tras la despedida de Eto’o y con todas sus diferencias, vuelve a tener ese nueve de máximas garantías que encaja a la perfección en el equipo y en el juego.

Tras el hombre del mordisco, está Luis. Está todo su pasado, su presente y lo que le augura el futuro. Detrás de ese olfato goleador está todo el amor que representa su interior, esa figura protectora y tan familiar, y su apoyo a enfermedades como la PKU.

Espero que éste no sea su único año. Que siga lanzando esos tres besos para “Sofi”, “Delfi” y “Benja”, cada vez que el esférico cruce la línea de portería.

www.marca.com

www.marca.com

Que siga triunfando. Que el esfuerzo y tanta entrega siga premiándole con esos éxitos que hacen más grande al fútbol. Para que así ya nadie recuerde aquel veinticuatro de junio, sino que hablen de todas las grandezas de ese genio llamado Luis Suárez.

Ya hace cuatro años de uno de los pasillos más emotivos de la historia del fútbol. Pep Guardiola, abandonaba el Camp Nou entre sus jugadores y compañeros del cuerpo técnico. Tras el derbi, el vídeo, la música, el discurso y el manteo; el sonido de miles de aplausos acompañaban sus últimos pasos por el césped del templo azulgrana. 

Él, el artífice y genio del único equipo que ha conseguido seis títulos en una misma temporada, superando así cualquier precedente. El héroe que dio paso a un mágico fútbol, el príncipe azul que enamoró a seguidores y profesionales de todo el mundo.

www.sport.es

www.sport.es

El próximo billete le llevaba a Alemania para dirigir al Bayern de Múnich. Cogió los libros de la lengua germánica, y se puso de nuevo el uniforme para trabajar duro y como él decía, bien temprano. 

Heynckes no se lo dejó fácil. El listón subió, y mucho, tras conseguir ganar la Champions en una final alemana. Y de Pep, con la gran expectación que causó su fichaje, no se esperaba menos, sino más.

Así es el juicio, tendencial y poco objetivo. Exigente con quien alcanza un nivel por encima de todos los demás. No iba a perdonar a Guardiola que no alcanzara los mismos éxitos que el anterior entrenador.

Tres temporadas más tarde, volverá a abandonar un banquillo en busca de un nuevo desafío. Dejará un vestuario en el que ha alzado seis títulos, pudiendo ser siete con la oportunidad que tendrá de hacer el doblete en la final de la Copa Alemana frente al Dortmund. Haciendo historia con un Bayern que se ha convertido en el primer club en conseguir cuatro Bundesligas consecutivas, de las cuales ha presenciado tres. Sin embargo, no ha podido conseguir la guinda de su pastel, la Champions. La competición que se le ha resistido frente a un rival español en las tres ediciones que ha liderado al conjunto alemán.

www.marca.com

www.marca.com

Y a partir de aquí, se inicia una despedida un tanto amarga, unida a titulares y artículos que abren el debate del fracaso.

Esa línea delgada entre el éxito y el fracaso. Tan fina que nos ciega. No nos deja ver la grandeza y longitud de los logros. No reconoce esa mejora de juego, el perfeccionamiento de detalles, ni la mejor versión de jugadores. No considera esa larga posesión, la consecución de numerosos toques en el campo contrario, el ataque, la creatividad, la anticipación, el pressing y la perseverancia en éste, aunque genere gran desgaste físico. Que Neuer sea un jugador más con sus pies, o transformar en polivalentes a algunos jugadores que considera que tienen la capacidad de jugar en varias posiciones, y abandonar esa zona de confort por otra que le hará afinar sus virtudes. No honra todos esos avances técnicos y tácticos, ni todo ese trabajo psicológico que suscita compromiso y motivación a la plantilla.

Pep es la definición de un liderazgo y de una comunicación interna que ha ocasionado, a través de exigencia y reconocimiento, que el once salga al campo con la máxima concentración y la capacidad de brindar sus cualidades en conjunto. 

Todas aquellas letras y voces que reparten críticas enfundadas en mazazos se olvidan de que, más allá de la Champions, se encuentra el sello Guardiola. La huella que dibuja un fútbol de ensueño. Aquél que se termina los adjetivos calificativos y que escribe parte de la historia de este deporte tan inmenso. El que suena como un afinado violín, huele a aire de primavera, tiene un tacto de suave terciopelo y sabe a gloria. El fútbol que despierta los cinco sentidos.

www.dailymail.co.uk

www.dailymail.co.uk

Por encima del palmarés, es importante visualizar el legado de un trabajo. Ese bagaje de gran valor que Pep deposita a sus discípulos.

No es justo hablar de fracaso ante un hombre que es capaz de trasladar maravillas a la unión del jugador con el esférico. A uno de los referentes que ha dado un máximo nivel. No es equitativo quitarle mérito a los títulos logrados porque el más grande se resistió a abrazarle.

En el fútbol, a veces se gana y otras se pierde, pero siempre nos enseña algo.

Que le dejen brindar con cerveza. Tranquilo, satisfecho por todo lo cosechado, que no es poco.

Ya ha reservado su nueva tarjeta de embarque. El próximo destino le lleva a la Premier League, donde seguro, seguiremos disfrutando del estilo que le distingue, que reinventa y fortalece.

Quizás la suerte se ponga de su lado en este nuevo club y logre lo que no pudo con el Bayern. Y además, haciendo historia. Quizás. El fútbol se lo debe. 

www.fcbarcelona.es

www.fcbarcelona.es

Le deseo toda la suerte del mundo en este nuevo viaje. No podría ser de otra forma. Aunque no consiga todos sus propósitos, sigue regalándonos todo aquello que le define y caracteriza como uno de los mejores entrenadores.

Recuerdo ese 5 de mayo, cuando se despidió del Camp Nou. La última vez que le vi allí. Entonó emocionado las palabras que finalizaban una trayectoria: “A mi no me perderéis nunca”. Y cumplió su promesa. Nunca le perdimos, porque a través de su magistral fútbol, sigue con todos nosotros. Danke Pep!

El Leicester City me ha robado el corazón. Me siento enamorada de este equipo y de su hazaña. De todo lo que transmite Claudio Ranieri en sus discursos de vestuario, de la fortaleza, convicción y capacidad de sus jugadores, de toda esa afición que alza sus bufandas de zorros con orgullo e ilusión.

El Leicester volvió a la Premier en 2014. Hacía diez años que no estaba en la máxima competición. En la pasada edición, estuvo último a cinco puntos de la salvación y terminó catorceavo en la tabla.

http://www.dailymail.co.uk/

http://www.dailymail.co.uk/

Cuando Ranieri se sentó con el presidente del club el pasado mes de Julio, tenían el objetivo de seguir en la Premier, de luchar por la permanencia. Pero sus ganas de crecer le han llevado a acariciar el título. Él es el artífice de este ejército. Un veterano de 64 años que ha dirigido 14 equipos. El guía que conduce a que sus jugadores no sientan que trabajan duro para ganarse la vida, que irradia esperanza y que como buen líder de la manada de zorros, les hace creer en ellos mismos para conseguir su mejor versión. Con una mentalidad que sabe respetar al cuerpo, y diseña entrenamientos duros y ligeros para la recuperación del físico. Premiando los resultados invitando a pizza en Peter Pizzeria, y haciendo que tuvieran que cocinarla para entender que todo lo que se gana debe ser trabajado. Así lo ha conseguido, creando una familia que es fiel a su responsabilidad. Con un clásico 4-4-2, con el sonido de la banda de rock británica Kasabian, jugando al estilo de contraataque, robando balones y sin dejar de correr, dejando los pases y las posesiones para otros. Todo esto, absolutamente todo, ha beneficiado al equipo.

Gastando 50 millones, dato que les clasifica como el decimocuarto equipo que menos ha gastado en su liga. Con jugadores clave que ya jugaban en segunda como Vardy, Mahrez, Drinkwater, Morgan o Schemeichel. Jugadores desconocidos para muchos y que, tras la suma consecutiva de minutos, copan portadas en la prensa deportiva.

www.theguardian.com

www.theguardian.com

Chicos como Vardy, el referente ofensivo de olfato goleador, tercero en la lucha por el pichichi. Kanté, mediocentro de gran condición física y técnica. Mahrez, el extremo derecho con más de una quincena de goles y una decena de asistencias, elegido el mejor jugador de la Premier por los propios futbolistas, y pretendido por grandes clubes a día de hoy.

Ellos, con diferentes historias debajo de sus camisetas, son algunos de los héroes de las gradas del King Power Stadium, y de todos esos seguidores del fútbol que se han prendado de este vestuario.

Hoy, el Leicester está acompañado por el mundo entero. Con emisiones de partidos, ventas de camisetas y con el aumento de periodistas en la sala de prensa. Todos quieren ver como se da un punto y a parte en el dominio de títulos de “los grandes equipos de siempre”.

El domingo tiene una oportunidad. Si lo consigue, será la primera vez en sus 132 años de historia. Algo que no se repite desde que el Nottingham Forest ganara un primer título, y debutara en este aspecto en 1978.

Se enfrentan nada más y nada menos que con el Manchester United. Curiosamente, el equipo que más ligas ha conseguido. No es rival fácil, pero miles de personas en diversos puntos del planeta empujarán con fuerza, siendo ese jugador número doce.

Espero gritar ese gol que pueda otorgar tres puntos más en la clasificación. Leicester, te admiro. Espero y deseo que lo consigas.

www.depor.com

www.depor.com

Puede ser el domingo, sí. En el mejor escenario que se pudiera imaginar. En Old Trafford, en el teatro de los sueños. Allí, donde cierras los ojos y puedes oír el sonido que ruge de 75.635 butacas, donde puedes cumplir aquello que tanto anhelaste y por lo que trabajaste tan duro.

Este club nos ha enseñado algo. Esto es como la vida, cualquiera puede conseguir lo que se propone si en ello entrega, además de todo lo que sabe, su corazón.

Bautizada como la MSN, la delantera del FcBarcelona se ha convertido en el tridente más efectivo y mediático de la temporada. Se encuentra en un momento glorioso, que tras el regreso de Leo Messi sigue siendo tan participativa y vigorosa por las tres partes.

De hecho, eran muchas las mentes que visualizaban al trío culé como finalistas del Balón de Oro. Pero Luis Suárez cayó del podio tras arrebatarle la posición Cristiano Ronaldo. Las cifras de pichichi de la Liga, convertirse en el máximo goleador del Real Madrid, y los rasgos que le definen como jugador, han tenido más peso que la primera temporada que realizó el uruguayo, que aún empezando más tarde por la sanción que le impuso la FIFA en el Mundial de Brasil, generó un papel esencial para la consecución del segundo triplete de la historia del Barcelona.

TRIO-MSNLas virtudes de estos tres jugadores son más que evidentes. Messi parece de otro planeta, escribiendo la historia de un fútbol que tantas veces nos ha dejado con la boca abierta. Es, en mi opinión y con clara evidencia, el mejor jugador del mundo. Con una naturaleza futbolística que le diferencia del resto. Con cualidades que le hacen ser tan completo como su regate, su movilidad, su definición o su impactante rapidez con el balón, entre otras.

Neymar destaca por su magia brasileña, por ese toque de calidad con el que coloca la guinda del pastel, creando sus hazañas con el esférico integrando ese valor de belleza, o por su resolución en los espacios reducidos.

Y Suárez es un claro ejemplo de actitud luchadora, de esfuerzo y continúa concentración. Con olfato goleador, generosidad para ceder tantos y movilidad que genera espacios.

Pero aún siendo tan alto el nivel y lo que aporta cada uno, es tan sólo la base del éxito que genera esta delantera. Hay una clave, que hace que todos sus atributos sean todavía más efectivos: la relación entre ellos.

Hay quienes no apostaban que la llegada de Neymar Jr y Luis Suárez diera paso a esta relación de respeto, admiración y, por conclusión, de gran trabajo conjunto.

203280Tres estrellas consolidadas, cada una a su nivel y en su territorio. Neymar, no sólo era la estrella del Santos F.C., sino un jugador reconocido e idolatrado en Brasil, con esa particular adoración que representa la afición brasileña. Un chico con un carácter muy distinto al de Leo, que aunque bajara su cresta al aterrizar a Barcelona, vestía un look vinculado a su atrevida personalidad. Con esos toques de niñez a pesar de ser padre. Esa sonrisa traviesa, esa creencia religiosa, ese carisma y esa imagen que circula en las redes sociales cantando o bailando.

Menos extrovertido llegaba un Luis Suárez arrastrando la sanción que le impuso la FIFA tras morder a Chiellini en el Mundial. Una acción que reiteró, habiendo mordido anteriormente a Bakkal e Ivanovic. Una imagen negativa que circulaba de modo global y que se asemejaba poco con los valores del club. Un jugador que empezó a clasificarse como agresivo por su impulso y respuesta emocional en situaciones a las que se encuentra a muchas revoluciones. El astro del Liverpool, que a pesar de sus vivencias negativas por las sanciones, fue el mejor jugador de la Premier League, que sedució a Anfield y que les hizo tocar una liga con la punta de los dedos 24 años después, que finalmente no pudo ser.

Entonces, ¿Cómo tres figuras tan grandes y dispares a la vez podrían asociarse tan positivamente? ¿Cómo encajarían Neymar y Suárez en un vestuario dónde el liderazgo de Messi en el campo es tan fundamental? Es conocido que cuando grandes talentos se fusionan pueden chocar fácilmente por esa competitividad. No es fácil que un jugador de tal calibre pueda acatar la superioridad de otro, o que sea capaz de verse al mismo nivel aceptando el rol que corresponde a cada uno. Y no sólo en lo que la adaptación al campo se refiere, sino también y más importante, fuera de él.

leo-messi-es-dificil-que-haya-un-tridente-mejor-que-la-msnPero los tres mosqueteros lo han conseguido. Y no es por otra razón más importante que la que descifró Piqué y que está expuesta a nuestros ojos en cada partido. No tienen ego. Y aunque sí deben tenerlo como instancia psíquica del reconocimiento a la propia identidad, no es usado como exceso de uno mismo. No tratan de pasar uno por encima del otro sino que se acompañan entre ellos. La amistad que crece fuera de los terrenos de juego se refleja en el área rival. Con resultados, con goles, con asistencias, con ese entendimiento por encontrar al otro en el lugar adecuado. Con esos gestos que dicen tanto de todo esto. Con ese penalti que Leo cedió a Neymar en plena lucha por el pichichi, agradeciendo el gol que le había regalado el brasileño. Así como recientemente sucedió ante la Roma, o como lo hizo Neymar con Suárez ante el Villarreal. Con esas señas de un código que ellos tres interpretan, y que está regalando a la afición un fútbol que causa efecto y seduce.

Éstas son las historias de vestuario que deleitan a los verdaderos amantes de este deporte. Porque tras los millones, los escándalos de instituciones, las demandas de hacienda, las diferencias de presupuestos y salarios, entre otros, al menos debe seguir respirando la esencia y el sentido del fútbol. Que tres magos del balón sepan conducir el esférico, crear el espacio de continuidad, salir de la línea del fuera de juego, recibir, crear el regate y colarla entre los tres palos. Y que sepan hacerlo de esta manera tan brillante, la de hacerlo conjuntamente, la que refleja la sociedad de tres protagonistas que juegan con un mismo papel, la que muestra el juego asociativo y la realidad de que el fútbol es un deporte colectivo, donde a parte de saber jugar hay que saber hacer equipo.

carrascoaciacionpresi0El CD Aviación se enfrentó esta pasada semana al momento más duro de su historia. Este club, que fue creado en 1970, ha visto como el estadio Pedro Vives, del barrio de Las Águilas de Madrid, fue derribado el pasado martes.

A pesar de las protestas y de las más de 2.000 firmas recogidas, no se pudo impedir la orden del Ayuntamiento, que decidió tumbar tantos años de historia deportiva y social para la creación de bloques de pisos, según afirman algunas fuentes.

Hace años que el CD Aviación y el Ayuntamiento se encuentran ante un litigio judicial por la propiedad del Pedro Vives. Consta que hace más de una década que el terreno pasó a ser municipal y que el Ayuntamiento indica haber ejecutado la recuperación de su posesión. El club insiste que ha presentado un escrito del 20 de mayo de 1964 para reclamar la potestad del terreno, mientras el bando contrario define ese documento como un acto de benevolencia, que es revocado. Una batalla que no parece aclarada, pero de la que ha salido cojeando el club al encontrarse sin un recambio como estadio.

Sea como sea en cuestiones de legislación, quisiera hacer hincapié en la pérdida que han sufrido todos los niños de diferentes categorías, que entrenaban y jugaban en ese campo de arena, incluyendo además el equipo femenino y el masculino de primera regional.

El pasado martes fue un día lluvioso en las calles que concurren entre Carabanchel y Cuatro Vientos. El recinto fue acordonado con una orden de desahucio y derribo. En el Pedro Vives desalojaban sus pertenencias; trofeos que definen más de 40 años de historia, sacados a la calle en carritos de la compra. Imágenes emotivas, lágrimas y palabras que hablan de injusticia, y un presidente desolado.

Todas las personas vinculadas al sentimiento de este club unieron fuerza ante las máquinas excavadoras, pero nada pudo detener la demolición de aquel campo que sigue guardando tantos recuerdos entre sus escombros. Un humilde campo de arena que ha bastado para formar a tantos jugadores a nivel futbolístico y personal. Porque en esos clubes pequeños y modestos se crea un vínculo deportivo y social que aporta muchos valores a niños y jóvenes.

grua

La familia del “Avi”, que así es como le llaman, se encontró de repente sin instalación donde entrenar y jugar a vista de la jornada que se celebró este pasado fin de semana.

Algunos medios de comunicación ofrecieron imágenes de adolescentes que acudieron al Parque de Las Cruces la misma noche del derribo para entrenar; manchando sus botas de barro y haciendo rodar el balón entre charcos. Sin vestuario, cambiándose al aire libre. En precarias condiciones, pero con la pasión hacia el esférico por delante de todo. Y me alegra personalmente ese espíritu de lucha. Que la circunstancia haga crecer aún más esas ganas por hacer deporte, y que el CD Aviación se sustente por el amor de cuantos lo componen, hasta encontrar soluciones efectivas, venciendo a la incertidumbre.

En esta última jornada, las diferentes categorías del “Avi” han podido celebrar sus partidos como locales y sus entrenos en los campos que les han sido cedidos. Incluso el Rayo Vallecano y la Federación de Fútbol de Madrid se ofrecieron a conceder sus instalaciones, mientras el club encuentra la medida para remediar la carencia que ahora dispone.

B2KpkGsCcAATkwR

Aunque se esté trabajando para que el Ayuntamiento remodele el Parque de Las Cruces y así cumpla los requisitos para que pueda ser el nuevo terreno de juego del “Avi”, pese a que los próximos partidos locales estén cubiertos con los campos ya asignados y se siga luchando por el proceso legal en torno a la demolición, es evidente que el CD Aviación ha sufrido un mal irrevocable y repentino. Los que aseguran ser propietarios de una superficie que ha sido el hogar de tantos pequeños y grandes futbolistas, parece que han pasado por alto la importancia y el bien que crea el deporte en nuestra sociedad. Los beneficios físicos y psíquicos, la labor de la separación de las personas ante el vandalismo, la delincuencia o las drogas, el crecimiento personal, el cúmulo de valores que pueden responder a necesidades afectivas, o la misión por la integración e igualdad, entre otros cometidos. No olvidemos que todos los éxitos deportivos que pueden celebrarse hoy nacieron del deporte base.

La ciudadanía no puede estar abandonada de estas labores necesarias que crean una mejor sociedad. Y así mismo, el corazón de alguien que ama el fútbol y el deporte como lo hago yo, no puede evitar sentir esa empatía con toda la familia del CD Aviación. Todos aportamos nuestro granito de arena, aunque sea para hacer eco y difusión de lo ocurrido, y que las personas ganemos más fuerza, esa que nos merecemos.

Por suerte, siempre hay elementos que no pueden ser arrebatados.  Y mientras se dé un paseo por el barrio de las Águilas, aunque se haya dicho que ahora le falte un pulmón, se podrá seguir respirando en el recuerdo los gritos del domingo a la hora del partido, y las imágenes, que incluso en blanco y negro observaran de nuevo algunas memorias, con el viento que levantaba su arena o el sol que iluminaba aquel balón que cruzaba la línea de portería. Sin perder las historias sucedidas entre esas paredes ni las alas de su escudo, que deseo, sigan volando, y muy lejos.

El gran olvidado deporte femenino está ganando grandes batallas para que deje de ser como tal. Se ha ganado a pulso, sin favoritismos y a base de pasos agigantados, un reconocimiento que debe dar fruto a cambios de importancia para que empiece a entenderse de otra manera. De la manera que merece.

Para entender de qué pretendo hablar, os invito a ver este pequeño reportaje de María Escario. Un reflejo de la poca compensación a tanto mérito deportivo femenino.

http://www.rtve.es/m/alacarta/videos/telediario/enfoque-podio-pendiente/2769482/?media=tve

Tras este resumen, pocos datos más se precisan para contemplar una obvia desigualdad que todavía existe en nuestra actualidad. Es evidente que teniendo en cuenta que antiguamente la mujer ni siquiera podía asistir a los Juegos Olímpicos, y que fue en 1900 cuando lograron participar por primera vez, hay un antes y un después que demuestra la lucha de la mujer por hacerse su espacio en el deporte. Y aunque desde aquella época hasta los tiempos de ahora existan millones de avances que forman un camino hacia la igualdad, persisten grandes diferencias con las que combatir en el día a día.

¿Rosa o azul? ¿Ballet o fútbol? ¿Muñecas o coches? Se hallan diversos estereotipos, y han estado tan arraigados que han dado paso a una discriminación sexista. Muchas niñas y chicas han sufrido por disfrutar del deporte y por querer ser profesionales en su futuro.

waterpolo

Maria Mentxaka www.mariamentxaka.com

Las retransmisiones de los medios de comunicación se destinan a los deportes mayoritarios y masculinos. No hay lugar en los canales televisivos principales para el reconocimiento a la mujer. Aunque se hayan vivido finales de importancia en diversas disciplinas, hay que buscar directos en cadenas temáticas como Teledeporte que, por suerte, todavía existe. Y lo mismo ocurre en la prensa escrita, que a pesar de tener un triunfo femenino como noticia, suele ocupar páginas que se sitúan detrás de los deportes que reinan en el sector de los hombres.

Incluso en ocasiones se peca en el vocabulario, donde desafortunadamente algunas fuentes representan al deporte femenino con palabras que lo asocian a la debilidad, cuando en realidad, si hay algo de certeza en ello, es una evidencia de fortaleza.

Es curioso todo este planteamiento de disparidad si tenemos en cuenta todos los logros de las mujeres españolas. Por poner un ejemplo, 11 de los 17 discos que forman el último medallero olímpico español de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, pertenecen a triunfos femeninos, mientras los 6 restantes son logros masculinos.

En grandes deportes de peso y audiencia no se puede comparar a las féminas frente a las ventajas masculinas, ni en sueldos, ni dietas, ni posibilidades… Muchas mujeres, en alguna ocasión, han tenido que plantearse el deporte frente a los estudios, a un trabajo para subsistir y/o a la maternidad. Incluso trasladarse al extranjero para encontrar una oportunidad.

Las mujeres necesitan un apoyo económico y social para crecer más y más alto. Tienen habilidades, constancia, persistencia, entre otras muchas virtudes que las hacen ser grandes deportistas, pero les falta una estructura que dé más cabida al deporte femenino. Así como el puntal de la sociedad. Y aquí es donde es necesaria una reflexión, porque generalmente hemos sido educados para ver los deportes que reinan, y en todo caso, en su categoría masculina. A veces, sin darnos cuenta, nosotros podemos ser uno de los principales enemigos de una problemática que observamos y en la que estamos en desacuerdo. Con esto quiero decir que las mujeres necesitan nuestro soporte, el de las personas que seguimos el deporte, porque el femenino requiere nuestro interés, audiencia, espectadores…

Maria Mentxaka  www.mariamentxaka.com

Maria Mentxaka
www.mariamentxaka.com

En una ocasión, hace algún tiempo, vi una entrevista a Laia Sanz donde indicaba que en algunos momentos de su carrera deportiva le había sido complicado conseguir sponsors. Es urgente cambiar esta visión, y que las marcas confíen y se fijen más en estas deportistas. Crear esos ídolos deportivos en versión mujer. Porque existen, sólo falta decir sus nombres con la voz más alta. Laia Sanz, Mireia Belmonte, Ruth Beitia, Núria Picas, Gisela Pulido, Marina Alabau, Carla Suárez, Carolina Marín, Teresa Perales, Maider Unda, Brigitte Yagüe, Maialen Chourraut, Ana Carrasco, el equipo de fútbol,  de sincronizada, de waterpolo, de baloncesto, de balonmano, entre muchas otras a las que pido disculpas por no nombrarlas a todas.

Como hemos visto en el reportaje de “Enfoque”, en los cargos de gestión deportiva no se reflejan todos esos éxitos alcanzados. Por suerte, el CSD destinará un millón de euros al deporte femenino y las federaciones que contraten a mujeres podrán beneficiarse de ayudas económicas.

En los medios de comunicación, se ha definido un importante progreso de participación, pero todavía hemos de conseguir que existan más oportunidades para mujeres preparadas y de las que sentirnos orgullosos, como particularmente me sucede con María Escario, Noemí de Miguel, Izaskun Ruiz, Paloma del Río o Julia Luna, entre otras.

He tenido la oportunidad de ver recientemente un video de “Informe Robinson” sobre fútbol femenino. Os recomiendo verlo si no habéis tenido la ocasión. Las mujeres que forman la Selección Española son las primeras en conseguir que ésta participe en un Mundial, que tendrá cita en Canadá el próximo año. No hay mejor manera de terminar este post que deseándoles mucha suerte a ellas y a todas las deportistas profesionales que, a pesar de esa desigualdad, no pierden la ilusión por seguir amando su profesión. Y de reiterar para todos nosotros que también podemos gritar un gol de aquella chica con coleta, el revés de la tenista que lleva falda, el logro de una madre que combinó sus entrenos y competiciones con el cuidado de su hijo, o celebrar el triunfo de un grupo de chicas a las que también les gusta pintarse los labios tras sudar la gota gorda. Sencillamente, porque lo merecen.

http://canalplus.es/informe-robinson/videos/20140929plucandep_3

El pasado domingo, el mundo del fútbol nos volvió a regalar unas imágenes para recordar. Sucedió en el encuentro que disputaron A.S. Roma y Cagliari, de la serie A. El protagonista de éstas fue Alessandro Florenzi, centrocampista de 23 años de la Roma, quien tras anotar el segundo tanto para su equipo hizo un recorrido de celebración inusual.

Su abuela Aurora, de 82 años, no había ido nunca a verle jugar y se comprometió a asistir al partido si él la saludaba. Lo que no esperaba era que su nieto fuera a su encuentro tras anotar un gol.

Alessandro marcó, corrió y subió la grada hasta fundirse en un abrazo con Aurora, quien posteriormente lloraba de emoción por ese especial homenaje, que también vivió con enternecimiento la audiencia ante tal reproducción de amor incondicional.

Lo curioso, aunque ya no es sorprendente ante la normativa deportiva de fútbol, fue la amonestación de tarjeta amarilla que recibió el jugador por abandonar el terreno de juego para festejar su gol.

No es la primera vez que en el fútbol vemos acciones emotivas por parte de jugadores, que se ven castigadas con sanciones deportivas y económicas.

Spain's Iniesta celebrates his goal during the 2010 World Cup final soccer match against Netherlands at Soccer City stadium in Johannesburg

Podemos recordar casos como el famoso gol de Andrés Iniesta en la final del Mundial de Sudáfrica 2010, momento en el cual quiso recordar a su amigo con una camiseta en la que podía leerse: “Dani Jarque siempre con nosotros”. O el de José María Callejón, que mostró una camiseta con el rostro del fallecido capitán. En ambos casos se amonestó con tarjeta amarilla, y en el caso del exespañolista fue también multado con una cantidad que ascendía entre los 2.000 y los 3.000 euros. Diego Castro también sufrió este tipo de penalidad por recordar al entrañable Manuel Preciado.

El Real Jaén CF tuvo que presentar un recurso para que se revocara la sanción de Jonathan Mejía, de 2.000 euros y amonestación por mostrar una camiseta que incluía un texto de ánimo y apoyo para los niños enfermos de cáncer, coincidiendo con el Día Mundial contra el cáncer infantil.

Por mostrar mensajes relacionados con sus familias fueron amonestados y multados Leo Messi y David Villa. En el caso del argentino, la camiseta iba dirigida a su madre para felicitarla por su cumpleaños. Y en el del asturiano, para su mujer y sus hijas, como agradecimiento al apoyo en su recuperación tras lesionarse y estar en el dique seco durante 8 meses.

kanoute-palestina--644x362

Asimismo, ha ocurrido con el respaldo a un pueblo que ha derramado tantas lágrimas. Víctima de ello fue Frédéric Kanouté, al que amonestaron y multaron con 3.000 euros por mostrar una camiseta en defensa a Palestina.

E incluso por querer respaldar a compañeros, cuando Javi Guerrero y Borja Navarro vivieron la situación de ser sancionados, por pretender dar ánimos a un compañero que se quedó sin equipo y a otro que acababa de perder a su padre, respectivamente.

De todos los sucesos, algunos fueron perdonados por el Comité de Apelación, que acoge los recursos de los clubes, posteriormente a que éstos reciban previamente la notificación de la punición impuesta por el Comité de Competición. Pero aunque sean eximidos, ya es terrible que sea noticia dicho castigo a los ojos de un jugador, un club y una afición que sigue el fútbol y que se siente satisfecha cuando acontecen estos bonitos gestos.

Por lo que respecta a la LFP, este año ha decidido modificar las sanciones económicas a jugadores, valorándolas según su sueldo y anulando así cantidades estándares.

La FIFA también reformó su normativa y ha sido aplicada desde este pasado mes de junio, prohibiendo totalmente mostrar camisetas con mensajes o imágenes debajo de sus oficiales, quedando atrás la prohibición que se aplicaba anteriormente, en la que sólo se vetaban descripciones relacionadas con política, religión y propaganda.

Es lamentable que las reglas sigan reflejando este tipo de castigos ante acciones emotivas que son muestras de valores sociales y apoyos a causas.

Un jugador es amonestado ante este tipo de hechos, y en muchas ocasiones los árbitros perdonan tarjetas por cometer faltas. No será la primera vez que un colegiado inicia un partido con facilidad de mostrar cartulinas, y que al paso del tiempo de juego se vuelve más permisivo, llegando a tolerar una segunda tarjeta que cause expulsión.

Es absurda la comparativa de que una misma amonestación represente una demostración humana y una acción indebida en el terreno de juego, ya sea con o sin intención, pero que forma parte del reglamento básico del juego. Desde luego, no puede tener el mismo precio.

Es evidente la complejidad de establecer un código para el reglamento, pero si los Comités estudiaran la manera, podrían encontrarse cláusulas o matices que evitaran sentenciar una sanción ante los guiños de jugadores que desean transmitir y difundir palabras, mensajes y acciones de corazón.

Ante el impulso de Florenzi vivido recientemente, sólo cabe darle las gracias por dejarnos esa secuencia para la historia del fútbol. Al fin y al cabo, éstas son las cosas que en realidad deben alimentar el deporte. Porque detrás de cada jugador existe un ser humano, y detrás de cada espectador todos podemos ver en Aurora aquella abuela que tanto hemos amado.